Dos máquinas distintas. Dos trabajos distintos.
Meta Ads y Google Ads son canales potentes, pero funcionan de maneras fundamentalmente diferentes. Elegir entre uno y otro es entender qué hace bien cada uno y cruzarlo con dónde tu negocio necesita crecer.
En Makian manejamos los dos canales para clientes de ecommerce y B2B, y la combinación consistentemente rinde más que cualquiera de los dos por separado.
Meta Ads: genera demanda
Meta funciona interrumpiendo a gente que no está buscando activamente tu producto. Es la mejor opción para:
- Crear demanda de productos que la gente no sabía que necesitaba
- Llegar a audiencias grandes con narrativa visual
- Marcas de ecommerce con buen material visual
- Construir audiencias de retargeting a partir de vistas de video e interacciones
- Testear mercados u ofertas nuevas rápido
En Meta la creatividad lo es todo. Sin un buen hook, tu segmentación y tu presupuesto son irrelevantes.
Google Ads: captura demanda
Google funciona capturando intención que ya existe. Es la mejor opción para:
- Tráfico de búsqueda con alta intención, listo para comprar o consultar
- Negocios B2B y de servicios donde el comprador investiga antes de decidir
- Remarketing a visitantes del sitio en la red de display
- Productos con volumen de búsqueda claro y demanda establecida
- Proteger tus palabras de marca frente a la competencia
Cuándo usar los dos juntos
- Meta genera conocimiento y alimenta la parte alta del embudo
- Google captura ese tráfico cuando la intención está en su punto más alto
- Meta reimpacta a quienes hicieron clic en Google pero no convirtieron
- Las campañas de marca en Google protegen las conversiones del fondo del embudo
Cómo decidir por dónde empezar
Si tu producto necesita explicación antes de la compra, empezá por Meta. Si tiene demanda de búsqueda clara, empezá por Google. Si tenés presupuesto para los dos, corré los dos y dejá que los datos te digan dónde redoblar.





